Diagramas kilométricos.

Diagramas kilométricos.
28/6/2017

Ese momento en que necesitas hacer un diagrama de tal tamaño que desconoces si no sería más rentable conectar el portátil a la tele, porque en el primero apenas se puede ver una pequeña fracción.

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martes, 2 de septiembre de 2014

Fauna urbana: viciadas con el móvil

Seamos honestos, nadie se sorprende ya cuando alguien dice que todo el mundo está viciado con los móviles hasta límites enfermizos. Hemos asimilado el ver gente caminando con la mirada fina en la pantallita, comiendo con una mano en los cubiertos y otra en el teléfono, grupos de amigos en los que la mayoría están chateando por el aparato habiendo por lo menos uno que no lo suelta así le maten, gente que lo consulta en la mínima espera como activada por un resorte, o que habla más con alguien por el cacharrito que en la vida real. Todo eso, un día detrás de otro nos ha hecho acostumbrarnos a la situación hasta un límite en que ya se ve el asunto como normal. Normal una mierda, pero bueno.

Yo no tomaba esa afirmación como verdad, pero móviles, ordenadores y consolas
 se están encargando de respaldarla con toda su fuerza día sí y día también.

El caso es que ya creo haber visto la gota que colma el vaso.

A todo el mundo le llega un momento en que decide que ya es hora de entrar en el mundo motorizado, pasar unas pruebas de aptitud pagando previamente un pastón, para luego adquirir una máquina de matar con ruedas a la que puedes poner perfecta y legalmente a 120 kilómetros por hora (después de pagar otro pastizal, mucho mayor que el anterior), porque a más está prohibido y te meten una multa, o lo que es lo mismo, a seguir pagando, aunque en ésta ocasión sin recibir nada a cambio, salvo una posible bajada de los puntos del carné.

Sí, a mi también me gustaría saber quien lo quiso pintar así. 
Desde luego, perderse  no se pierde, no.

Cualquiera que esté un poco informado, sabe que primeramente se debe pasar un test, para lo cual te debes de hacer primero no menos de 70 test, para irte familiarizando con las preguntas y el cómo se plantean las respuestas. Vamos, que al libro casi no se lo toca, en muchos casos, aunque personalmente he de decir que es muy buena ayuda.



Al caso. El otro día, sentada frente a una pantalla contestando preguntas marcando la opción que creía más correcta, no pude evitar fijarme en las 2 personas que tenía a mi lado. 2 chicas, como yo. Con sendos móviles, cómo yo. Aunque yo lo quería para hacer fotos a las preguntas más rocambolescas que me había encontrado, las hubiese fallado o no, para luego repasarlas en casa. Es más cómodo que estar escribiendo, y fue algo que aprendí en los primeros días gracias a otro que también estaba con los tests.

Pero no era su caso. Era para chatear por el "guasapo" entre test y test. Ni que tuviesen unos periodos de carga tan enormes. En realidad, en un par de segundos ya te han cargado la página que sea. No es que lo vea muy normal, ya que si vas ahí es para practicar. Para el chateo ya tienes la casa que, por cierto, presenta wifi, y no tienes que estar tirando de datos. Podría entender pillar el móvil para distraerse un minuto después de 5 o 6 test seguidos, que es cuando la mente se empieza a ir por un poco por las ramas (y cuando yo empiezo a usar mi visión periférica), pero ¿en cada test? En fin, es impulsivo, tienen mono las pobres.



Entonces me fijo en que la que está a mi derecha tiene un montón de fallos: llevaba la mitad de las preguntas, y ya tendría como 5 o 6 fallos, 4 de seguido (que fue esa tira roja la que llamó mi atención). Y ella, chateando por el móvil tan tranquila.

No sé cuántos test haría, lo que sí sé es que apenas soltaba el móvil: cada 4 preguntas estaba otra vez al tema. Yo flipaba. Por eso, y por los fallos. Llevo ya alguna semanita que otra con los tests, y jamás había visto a nadie estar tanto con el móvil ni tener tantísimos fallos. El único test que le vi medio terminado tenía 11 fallos, como poco (le quedaban todavía 4 preguntas). En la vida había visto tantos fallos juntos. Yo misma, que cuando comencé, como mucho fallaba 5 o excepcionalmente 6; y lo que quería era pegarme un tiro. Y ella tan tranquila, pasando más tiempo toqueteando a su cucharacha electrónica que estando a lo que se suponía que había ido a hacer allí. No lo termino de entender.


Quizá es que yo sea tan rara como un perro verde, pero en serio, no comprendo esa obsesión continua por el guasap. Ni que fuese cocaína digital, que a todas horas tiene la gente que estar con ello, o al menos alguna gente.

Al menos, esperemos no terminar todos así.

7 comentarios:

  1. Es un tipo tan y tan abundante que el 90% de chicas se clasifica en esto. La verdad, a mí me da mal rollo esto de que cada vez estemos más conectados (puedes vincular todas tus cuentas de todo a tu móvil, tu móvil puede mostrar tu ubicación exacta de dónde estás en Facebook/Twitter), los exploradores se pueden integrar con las webs que visitas desde el móvil, etc., y hay gente muy muy enganchada.

    Lo que pasa es que como todo el mundo lo hace no se considera un problema. Y ésa gente que tiene whatsapp y está obsesionada con "oh, lo ha visto pero no me ha contestado" o "tenemos un grupo de whatsapp y pepito lee pero no escribe", "pepa es una tal por no responderme" "nos enfadamos porque no me respondía al whatsapp" son una estupidez pero realmente pasan.

    Por eso tomé la decisión de seguir usando mi viejo Nokia zapatófono año 2002 para que nadie sepa si leo o dejo de leer, y me ahorro recibir un "hola que tal" en whatsapp y que nadie sepa si lo he leído y paso o si hace semanas que no enciendo el móvil. Algunas personas realmente enganchadas deberían hacer algo similar y darse cuenta de que hay vida más allá del móvil y que, cuando sales con tus amigos, si estás por ellos, te diviertes mucho más que subiendo las fotos a instagram.

    Pero luego hay quien me llama loca, claro. Yo sólo diría que soy más feliz si se me controla menos. Un saludo :D

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  2. Completamente de acuerdo contigo en todo, Rokuso3. Es increíble en lo que se ha convertido el móvil de solo 2 años a esta parte. Sinceramente, yo tampoco creo que de esta hiperconectividad se saque nada bueno.

    Y haces bien manteniendo el zapatófono. Yo tuve que cambiar el mío (un poco más moderno, del 2008) por el guasap, porque todo ya se organizaba por el guasap (quedadas, trabajos, etc). Y al final, es para lo único diferente que lo uso (además de lo clásico de llamar, enviar SMS y acceder a un par de juegos instalados cuando tengo que esperar mucho en una cola, por ejemplo, algo que también hacía con el otro), ya que todo lo demás me parecen accesorios innecesarios con los únicos objetivos de incrementar el precio del cacharro. Y para estar más controlada, ya que cualquier aplicación te pide como mínimo leer tu ID del teléfono, tener acceso a tus mensajes y tener acceso a internet, y a avisarte en el momento en que recibas un mensaje de esa aplicación. Y a partir de ahí,suma y sigue.

    Y que además todo eso nos impide desconectar un poco. Y luego que si por qué hay tanto estrés.

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  3. Sinceramente no me sorprende, porque en la facultad a la que voy se ve lo mismo día si y día también: personas que van a las clases y no tienen nada mejor que hacer que ponerse con el móvil o con la tablet, sin estar prestando siquiera atención a las explicaciones. Y no es que los profesores sean especialmente aburridos ni mucho menos. Tengo la teoría de que quieren calentar las sillas mucho más de lo que ya están, porque si no es así no me lo explico, y menos siendo una asignatura a la que no es obligatorio asistir...

    Y así con muchos ejemplos. Por suerte me rodeo de personas que no tienen esa afición enfermiza y siempre que quedamos nos atendemos unos a otros, pero no creo que pudiera soportar estar hablando con alguien y que no diese señales de haber notado mi presencia. Eso sí que es terror de verdad XD.

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  4. Eso es una constante, aunque yo prefiero que estén con el móvil creyendo que no se les nota, que no que estén de cuchicheos creyendo que no se les oye. Y en bastantes ocasiones a quién no se le oye es al profesor con el zumbido.

    Mi teoría es que esa gente va a clase para no sentirse mal consigo misma, en plan "Ey, he estado en clase, estoy haciendo algo en la universidad, por lo que ahora puedo estar toda la tarde desparramando y tocándome las narices"... lo cual me parece todavía más triste y mediocre.

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  5. Pues yo estoy totalmente en contra de esta adicción al móvil. Yo lo uso para lo que está, comunicarme de urgencias con mi familia o mi marido. Y ya está. Pero también nos lo venden como para usarlo para TODO, cuando no debería ser así (hasta tal punto que también se está comiendo el terreno de las videoconsolas que fueron creadas para los videojuegos, no los móviles).

    A mi me parece tristísimo siempre que voy a un sitio encontrarme con gente enganchada al móvil, incluso por la calle caminando: comiendo, con amigos, con familiares, una cena especial, una boda, esperando en el banco, esperando en la consulta del médico, en el cine... ¡si ya seguro que hasta se irán con el móvil en el baño! ¡¡Ya me los imagino incluso sonámbulos!!

    Generación de idiotas, sabio señor con sus palabras.
    Me da mucha rabia el rango de adicción que pueden llegar a tener algunas personas. Peor aún cuando lo único que les importa en algo "importante" (como podría ser test para conducir) sea solo el maldito teléfono móvil. Ahí os pudráis el cerebro.

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    1. Yo lo uso para llamadas, guasapo, y juegos gratis para amenizar las esperas (seamos francos, esa es una característica muy guapa). Pero de ahí a usarlo como un ordenador... como que no. Además que en dicho uso va como el culo. Tampoco lo veo como consola. Para juegos gratis de los que puedo encontrarme en Juegos.com vale, pero de ahí a usarlo de seudoconsola potente... creo que solo el ordenador da la talla.

      "¡si ya seguro que hasta se irán con el móvil en el baño!" Chica, no sé de dónde sales, pero eso yo lo llevo viendo hacer de forma habitual desde hace por lo menos 2 años XD.

      Yo cuando estoy en una espera si no tengo nada más sí que tiro de móvil, para que engañarnos. Pero de ahí a cogerlo a la mínima oportunidad hay un trecho.

      Esperemos que con el móvil pase como con la televisión, muchas malas perspectivas y al final, aunque hubo casos de gente muy, muy pillada con ello, no fue para tanto la cosa... creo.

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  6. Eres patetica, mala y envidiosa como tú sola. Vamos por partes porque me has saturado:
    1.- ¿quien se toma en serio los test de la autoescuela? En plan, que más te da suspender con 5 o 6 los primeros que con 11. Son una chorrada, y estás practicando. Vamos, yo me saque el teórico en menos de un mes con 0 fallos y no me mate a nada eh.
    2.- no tienes amigas, no tienes vida social y por ello te molesta que los demás si. La gente normal suele sentir la necesidad de comunicarse, los seres humanos somos seres sociables, no sobrevivimos por nosotros mismos.
    3.- si te preocupa más el carné de conducir que tener vida social siendo tan joven, aparte de ser viejoven, es que tienes un problema muy serio y te recomiendo ir al psicólogo.
    4.- que más te da lo que haga la gente o deje de hacer? Es que te tomas el carné de conducir como si estudiases medicina cuando todos los canis y chonis lo tienen... ¿te has leído? ¿No te das cuenta de la vergüenza ajena que das?
    5.- búscate amigas, deja de ir de especial, de única y de distinta, que se nota mazo que en realidad te estás muriendo por ser una más. Que serás todo lo distinta que tú quieras, y podrás pensar que así gustas más a los chicos, pero quien está saliendo con el que te gusta?

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